jueves, 27 de octubre de 2016

EXPOSICIÓN-ARGUMENTACIÓN

Las modalidades textuales de la exposición y de la argumentación conviven muy a menudo en los llamados textos expositivo-argumentativos. Estos formatos híbridos son  muy comunes tanto en los géneros de opinión periodística como en los escritos ensayísticos.

Aúnan la documentación de la exposición y la subjetividad de la argumentación, aunque no debe perderse de vista que el objeto último de estos textos es la persuasión: a menudo su carácter expositivo no es más que otro recurso de la argumentación.
  
Una de las opciones de la propia Prueba de Acceso a la Universidad diseñada desde hace varios años en Andalucía se basa en un texto de estas características, por lo que tenemos que tenerlos muy en cuenta.

Seguimos determinando el tema y la organización de las ideas, en donde incluiremos la tesis y los argumentos del autor. Todos estos ejercicios no llevarán más adelante al comentario crítico completo. De momento, en el ejercicio de esta semana debéis desarrollar estos dos apartados sobre este texto de Fernando Savater.  

¿Qué son las humanidades?

¿Qué son las humanidades? Supongo que nadie sostiene en serio que estudiar matemáticas o física son tareas menos humanísticas, no digamos “menos humanas” que dedicarse al griego o a la filosofía […].

Según parece, las facultades que el humanismo pretende desarrollar son la capacidad crítica de análisis, la curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido de razonamiento lógico, la sensibilidad para apreciar las más altas realizaciones del espíritu humano, la visión del conjunto del panorama del saber, etcétera. Francamente, no conozco ningún argumento serio para probar que el estudio del latín y del griego favorecen más estas deseables cualidades que el de las matemáticas o la química. Pongo estos dos ejemplos a fin de hablar con total imparcialidad, porque siempre fui incompetente por igual en el estudio de estas cuatro disciplinas. Sin dudar del interés intrínseco de ninguno de tales saberes, ¿cómo establecer que es más enriquecedora humanamente la filología de las palabras que la ciencia experimental de las cosas? […]

Dudo que el interés estrictamente cultural del primer aprendizaje sea superior al del segundo y desde luego me indignaría ver menospreciar este por su condición más práctica o técnica. 


FERNANDO SAVATER: El valor de educar.

domingo, 23 de octubre de 2016

ARGUMENTACIÓN "El deber y los deberes" (ejercicio resuelto)

RESOLUCIÓN TEXTO "EL DEBER Y LOS DEBERES"


En los textos argumentativos hay que distinguir EL TEMA de LA TESIS.

EL TEMA es el contenido que aborda el texto, la idea principal expresada de forma breve pero suficientemente clara. En los textos argumentativos, lo natural es que el tema suscite controversia para que el autor exprese…

LA TESIS, la postura del autor para apoyar o rebatir la idea sobre la que versa el texto.

TEMA DEL TEXTO:

Con el discurso propio de la argumentación periodística, el articulista trata el tema del debate social que han suscitado las tareas escolares en el ámbito familiar.

TESIS.

Ante la decisión de una de las asociaciones de padres/madres que propone una huelga de “bolis caídos” (Ceapa) y el rechazo de esta medida de la otra asociación (Concapa), el autor del artículo critica a padres/madres con hijos en edad escolar  y a la clase política falta de responsabilidad y del sentido del deber. La tesis deriva de estos argumentos, pues para el autor el verdadero escollo del debate es la necesidad de racionalizar los horarios laborales en aras de la conciliación familiar y el imperioso pacto por la enseñanza. 

ESTRUCTURA.

El artículo representa una clara estructura INDUCTIVA, ya que el autor va exponiendo en primer lugar los argumentos sobres los que apoya su tesis ubicada en las ultimas líneas del  texto. 

En el primer párrafo, el articulista se sirve de argumentos de autoridad a través de las citas textuales de documentos tan incuestionables como son la Declaración de los Derechos del Niño para recordar el derecho a la educación en la infancia, y al propio diccionario para delimitar la acepción del significado del término “deberes” que ha suscitado la controversia y que contraviene el primer significado del verbo “aquello a lo que está obligado el hombre…”.

En el segundo párrafo se expresan ideas secundarias y la tesis. En primer lugar expone las divergentes posturas de las dos asociaciones principales de padres/madres de escolares aportando los argumentos que establecen las posiciones propias de cada entidad. En esta idea secundaria el autor vuelve recurrir a un argumento de autoridad aportando el dato de la OCDE en esta materia sobre el que se apoya la Ceapa para sus reivindicaciones.  Seguidamente se presenta la tesis,  los verdaderos asuntos que para el autor deberían ser la prioridad de estas entidades según: tanto el pacto social y político por la enseñanza como la implantación de unos horarios laborales que faciliten la conciliación familiar. Sobre estos asuntos aporta argumentos muy personales como el que culpa a los padres de dejación o desconocimiento de sus funciones. 

Por último, a modo de cierre, el autor hace una recapitulación en el último párrafo invocando a todos los sectores implicados en el debate a cumplir con sus deberes. En el caso de los políticos  recurre a un argumento que podemos considerar ad populum  a la hora afirmar “ Los mismos políticos, por cierto, que llevan un año sin hacer sus deberes”.






sábado, 22 de octubre de 2016

EL SEFARDÍ (TEMA 3: HISTORIA DEL ESPAÑOL).





Os dejo un reportaje de ABC que aborda las informaciones que os he comentado estos días sobre el sefardí. En este enlace podéis escuchar el programa de Radio Nacional que se emite en judeoespañol. La entrada la cierra una canción de cuna tradicional con letra y música sefardí. 

El sefardí de los judíos desterrados en 1492 entra en la Academia Española.

La RAE expresa su decisión de cuidar una lengua como el ladino, en peligro de extinción, por justicia histórica.



Hubo un tiempo en que los españoles aspirábamos la letra «h», diferenciábamos entre «s» sorda y «s» sonora y sabíamos si una palabra iba escrita con «b» o con «v» con afinar un poco el oído. Así era el español antes de la expulsión de los judíos, que al contrario que nosotros sí mantuvieron en el exilio estas señas de identidad fonética. Por esta razón, la Real Academia les rinde tributo con la incorporación de ocho académicos correspondientes, ocho expertos en judeoespañol que ahora trabajarán para mantener activa esta versión del castellano.
El pasado jueves, el pleno de la Academia eligió a estos especialistas(cuatro hombres y cuatro mujeres) como académicos correspondientes, que tienen unas funciones distintas a las de los académicos de número, pero que desarrollan trabajos de tipo académico. De esta forma, la RAE quiere «premiar» a la comunidad judía, que conservó con mimo las peculiaridades del castellano antiguo dando lugar al judeoespañol, una lengua que hoy está al borde de la desaparición. «Me parece muy importante, especialmente después de la decepción que me produce la ley de nacionalización de los sefardíes, en la que se les exige un examen de castellano», explica Aldina Quintana, que se enteró de su nombramiento por la llamada de ABC.
Castellanizados
«Los pocos hablantes de judeoespañol que quieren solicitar la nacionalidad española están siendo castellanizados», insiste Quintana, profesora Románicas y Estudios Latinoamericanos de la Universidad Hebrea de Jerusalén. «En una situación así el castellano se sobrepone sobre el judeoespañol. Es decir, que de hablar judeoespañol pasan a hablar una interlingua que no es ni judeoespañol ni castellano, sino una mezcla de los dos».
Con esta decisión, la Real Academia llega a tiempo de reivindicar un idioma que surgió a partir de 1492, cuando los judíos fueron expulsados de la península. Aquellos que salieron de España se llevaron consigo el castellano del siglo XV y lo fueron enriqueciendo con términos, sonidos y expresiones de los distintos países de acogida: Italia, Turquía, Alemania, el norte de África... Así hasta formar lo que hoy conocemos como judeoespañol.
¿Por qué los españoles del siglo XV y XVI no mantuvieron esa fonética que sí conservaron los judíos exiliados? Pues porque a lo largo del siglo XVI se produjo lo que los lingüistas llaman «transfonologización», es decir, un proceso por el cual los sonidos del castellano actual fueron sustituyendo a los sonidos del castellano antiguo. En un espacio relativamente corto de tiempo, los cristianos viejos y los judíos conversos –aquellos que aceptaron quedarse en España a condición de abrazar la fe católica– dejaron de aspirar la letra «h» y empezaron a pronunciar igual las letras «b» y «v» para dar lugar al castellano que ha llegado a nuestros días.
Canetti, Nobel judeoespañol
«Donde sí hubo una evolución distinta fue en aquellas comunidades sefardíes que se mezclaron con el árabe, el turco, las lenguas eslavas, el alemán... Y de ahí han salido grandes figuras como el Premio Nobel de Literatura Elias Canetti, que escribía sobre todo en alemán pero su apellido procedía de la italianización del apellido Cañete», explica a modo de anécdota Darío Villanueva, director de la Real Academia Española. «Él venía de los Cañete, que es una localidad de la provincia de Cuenca, pero su apellido se italianizó al pasar por Italia».
En efecto, Canetti era hijo de comerciantes sefardíes y nació en la actual Bulgaria. Sin embargo, tras la muerte de su padre se marcharon a Viena, donde empezó a utilizar el alemán, idioma con el conseguiría la máxima distinción de las letras en el año 1981.
La incorporación por unanimidad (y en un proceso muy parecido al del resto de académicos) de estos ocho expertos es un guiño a los judíos sefardíes, a los que el gobierno concedió la doble nacionalidad el pasado verano. Con el tiempo, se ha ido reconociendo la influencia que tuvo la cultura judía en el desarrollo de España. «Hay un componente de tipo emocional, sentimental e incluso de justicia histórica –añade Darío Villanueva– porque ellos conservaron la lengua como un don precioso y fue lo único que se pudieron llevar de aquí».
«Pienso que el interés de la RAE representa un reconocimiento fundamental del valor de esa lengua», opina Laura Minervini, otra de las nuevas académicas correspondientes, profesora de la Universidad de Nápoles. «No creo que se puedan “saldar deudas” en perspectiva histórica, pero sí me parece importante que se considere el judeoespañol parte de la tradición lingüística hispánica».
ABC. JORGE S. CASILLAS Madrid13/11/2015 

miércoles, 19 de octubre de 2016

LA HISTORIA DEL ESPAÑOL.


Un ejército romano al mando del cónsul Escipión es transportado por mar a Massilia (moderna Marsella, Francia) para impedir a Aníbal que avance hacia Italia. Conforme Escipión se traslada al norte siguiendo la orilla derecha del Ródano, tiene conocimiento de que Aníbal ya ha cruzado el río. Dándose cuenta de que Aníbal probablemente planea cruzar los Alpes, Escipión vuelve al norte de Italia para esperarle. Sin embargo, aun así, envía un ejército a Hispania dirigido por su hermano mayor, Cneo Cornelio Escipioón, para que maneje a las fuerzas cartaginesas que todavía se encuentran allí.


218 a.C. Ampurias, comienza la ROMANIZACIÓN, y con este preámbulo, el TEMA 3:

LA HISTORIA DEL ESPAÑOL.
 LAS LENGUAS DE ESPAÑA. 
EL ANDALUZ.


Seguimos el libro de texto aunque dejo este audio que plantea la cuestión historicista de nuestra lengua desde un punto de vista mucho más pragmático. 


TEXTO ARGUMENTATIVO PARA COMENTARIO. "El deber y los deberes".

Aunque aún no hemos vistos los textos periodísticos, vamos a trabajar la argumentación con este artículo de opinión en los siguientes aspectos:

- TEMA Y TESIS.

- ESTRUCTURA DEL CONTENIDO (ARGUMENTOS)


El deber y los deberes 

Hace más de medio siglo que se firmó en Ginebra la Declaración sobre los Derechos de los Niños que establece, entre sus 10 principios básicos, que "el niño tiene derecho a recibir educación". Añade: "El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres". Son ahora las asociaciones que representan a los progenitores las que andan a la greña no sobre los derechos de sus hijos sino sobre los deberes. Discuten sobre deberes en su tercera acepción del diccionario -"ejercicio que, como complemento de lo aprendido en clase, se encarga, para hacerlo fuera de ella, al alumno"- mientras muchos olvidan el primer significado de los deberes -"aquellos a los que está obligado el hombre por las leyes naturales"- que tienen con sus hijos.
La Ceapa, la asociación de padres de la enseñanza pública, quiere acabar con el exceso de tarea que tienen sus hijos y propone una huelga de bolis caídos todos los fines de semana de noviembre. La Concapa, que agrupa a los de la enseñanza católica concertada y privada, considera una locura que se llame a los niños a la insumisión, que empiecen tan pequeñitos a saltarse las normas. En el fondo ambas asociaciones coinciden en que deberes tiene que haber, pero discrepan sobre la edad y proporcionalidad. A unos les parecen muchos y a otros pocos. Según la Ocde, estamos muy por encima de la media. Unos dicen que esta saturación propicia el abandono escolar y otros se quejan de que tanto trabajo extra afecta a la vida familiar porque no deja tiempo a los menores a estar con sus padres.Entramos aquí en otro debate más profundo que entronca con la pretensión de la comunidad educativa de alcanzar un pacto social antes de llegar a ese pacto político tan necesario en la enseñanza. Loable la intención de que hijos y padres pasen más tiempo juntos porque la responsabilidad de la educación es fundamentalmente de ellos. Pero el escollo no son los deberes, es la irracionalidad de los horarios en España que impide la conciliación de la vida familiar y laboral. El problema está en que padres y madres hacen cada vez más dejación de funciones y reclaman a los profesores que asuman la parte de educación que les toca porque ellos no saben o no pueden.
El deber de los padres es educar a sus hijos, el de los hijos hacer los deberes y el de los políticos llegar un acuerdo para acabar con el desatino que es la enseñanza en este país. Los mismos políticos, por cierto, que llevan un año sin hacer sus deberes.

Rafael Moyano, El Mundo 24/09/2016


lunes, 17 de octubre de 2016

MATERIAL PARA "EL ÁRBOL DE LA CIENCIA".

Aunque lo fundamental es la lectura de esta novela y el examen se basa en la obra en sí,  os dejo unos apuntes y un documental de Pío Baroja que complementan la lectura. 

Por cierto, antes de ser profe fui alumna, y me consta que El árbol de la ciencia tiene su versión cinematográfica. No confiaros...

1.BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA

Pío Baroja, perteneciente a la Generación del 98 y considerado por la crítica como el novelista español más importante del siglo XX, nació en San Sebastián en 1872 y vivió, durante casi toda su vida, en Madrid. Allí estudió medicina y se doctoró con una tesis sobre el dolor, donde afirmaba la relación directa entre inteligencia y dolor.
Su ejercicio como médico en Cestona (Guipúzcoa) fue breve. En su juventud fue un anarquista convencido, que se reflejará en sus obras mediante un total y sincero inconformismo hacia casi todo: la religión, la política, hacia el hombre y hacia la vida en general. Quizás, por ese inconformismo sentía una enorme ternura hacia los seres más desvalidos y marginados de la sociedad. Sus ideas sobre el hombre y el mundo se inscriben a la perfección en la línea del pesimismo existencial, religioso, social y económico. Permaneció agnóstico y el catolicismo le repelía a causa de la influencia negativa de la iglesia en la vida política y social española. Muere en Madrid en 1956.

2.INTRODUCCIÓN A LA OBRA

El árbol de la ciencia (1911), obra perteneciente a la trilogía de “La raza”, es la novela noventayochista que mejor expresa la crisis existencial del tránsito del XIX al XX. Su tema central es la desorientación del hombre inadaptado y encerrado en un callejón sin salida que busca un sentido a la vida pero que la insatisfacción ante los ambientes que le rodean y las dolorosas experiencias vitales lo conducirán al suicidio. El dilema en la obra, de ahí el título, es, o la acción en el círculo que nos rodea, o la abstención y la contemplación indiferente de todo (ataraxia). Andrés Hurtado vacila entre ambas direcciones. Su doble fracaso: no acierta a ver la posibilidad de una acción fructífera; y, por otro lado, la contemplación y el conocimiento de la verdad (“el árbol de la ciencia”) le lleva al dolor y a la angustia. Se trata de una novela de aprendizaje, ya que a lo largo del relato se va conformando la personalidad del protagonista desde la juventud hasta la madurez, a partir de un “viaje” por el mundo exterior (Valencia, Madrid, Alcolea...), y por su mundo interior (lecturas filosóficas y charlas con su tío Iturrioz). Esta novela posee un gran componente autobiográfico (Andrés Hurtado es el Baroja joven, su tío Iturrioz, el Baroja maduro; la vida del estudiante de Medicina; la muerte del hermano pequeño (muerte del hermano mayor Darío Baroja); el periodo de médico en Alcolea del Campo (fue médico en Cestona); la lectura de filósofos como Kant, Schopenhauer o Nietzsche...).

3.TEMAS Y CONTENIDO IDEOLÓGICO

 El tema fundamental de la novela, ya mencionado más arriba, es la búsqueda del sentido de la existencia humana, que Andrés Hurtado persigue de mil maneras pero no llega a encontrar (de ahí la angustia, el aislamiento, la abulia y el suicidio). A este tema están subordinados todos los demás temas: La preocupación por España: en la línea de la Generación del 98 se refleja la vida española de finales del siglo XIX: la pobreza cultural del país (ineptitud de los profesores...), la pasividad; el egoísmo de la vida rural y su inmovilismo; las miserias, las injusticias y la apatía de la ciudad; la gran diferencia entre ricos y pobres; el caciquismo; la influencia nefasta de la moral católica; la corrupción política y la explotación... . España está enferma y para combatir la enfermedad hay que diagnosticarla. Para ello Baroja nos muestra una amplia galería de personajes egoístas, incultos, crueles, incomprendidos, vagos, explotados... . La crítica afecta a todos los sectores: la Universidad, la prensa, la política, la burguesía, el mundo urbano, el mundo rural... . La lucha por la vida: la obra es una denuncia de la injusticia social y de la explotación del hombre por el hombre. Andrés Hurtado termina convenciéndose de que la injusticia social no tiene solución, por lo que la acción revolucionaria carece de sentido. Los más fuertes dominarán siempre a los débiles, de acuerdo con las ideas de Darwin. Las preocupaciones filosóficas: Andrés Hurtado busca respuesta a sus preguntas en la filosofía irracionalista de la época. En la obra se da una confrontación entre abulia, abstención de todo, escepticismo, pesimismo existencial (Schopenhauer) y voluntad, acción, participación y vitalismo (Nietzsche); pero Hurtado se decantará por la “ataraxia” de Schopenhauer porque la felicidad solo puede venir de la inconsciencia y el conocimiento trae siempre dolor. Frente a la negación de la voluntad de vivir (ataraxia), Hurtado opta por el suicidio, que para Schopenhauer es la afirmación enérgica de esa voluntad de vivir y el rechazo de las condiciones en que se ofrece la vida. Además, también ha leído a Kant ( C rítica de la razón pura): el hombre conoce los fenómenos de la realidad pero no su explicación intelectual. La ciencia y el conocimiento: tampoco ofrecen una solución al sentido de la vida, al contrario, agudizan el sufrimiento humano: es preferible la inconsciencia. Es más feliz quien desconoce, quien ignora. Este pensamiento lo recoge de Schopenhauer y está en el poema “Lo fatal” de Rubén Darío. Andrés Hurtado cree en la ciencia, pero no en la de su momento, sino en la que está por venir. Por eso la novela termina diciendo que “tenía algo de precursor”. Baroja, agnóstico y anticlerical, identifica el “árbol de la ciencia” con la búsqueda de la verdad mediante la razón, el análisis y la inteligencia. “El árbol de la vida” estaría representado por los que prefieren vivir en la mentira, la inconsciencia, la sensiblería, la fuerza opresora, el optimismo infundado, la superstición y la religión. En la obra predominan los personajes que se decantan por esta última opción. La religión: queda reducida a la categoría de superstición. Andrés Hurtado pierde pronto la fe y sintoniza con las ideas de Kant de que los postulados de la religión son indemostrables: todo ello le provoca la angustia existencial y el hastío, en la línea del 98. La soledad y la incomunicación: el absurdo del mundo y del ser humano provoca en Andrés Hurtado el aumento progresivo de su instinto antisocial. El dolor: asociado a la enfermedad y muerte de Luisito. Esta acentúa la tristeza de Hurtado: se enfrenta por primera vez al dolor y no lo entiende; posteriormente, con la muerte del hijo y de Lulú el dolor será insoportable; solo en su propia muerte encontrará la serenidad y la paz. El amor: tampoco en él encuentra una respuesta. Entendido como sentimiento romántico está satirizado en la figura de Lamela. El amor familiar se pone en entredicho (en la familia Hurtado). El amor por Lulú es fructífero siempre que no transmita la vida; Andrés Hurtado al tener un hijo sólo perpetuaría el dolor de vivir (Naturalismo). La relación padre-hijo : que en la obra es fría y antinatural, acrecentada por la ausencia de la madre, cuya presencia hubiera podido atenuar esa frialdad.

 4.ESTRUCTURA Y CONTENIDO DE LA OBRA

 El árbol de la ciencia es una novela cerrada, no sólo por la muerte de sus protagonistas, sino también por la disposición narrativa de sus elementos. En cuanto a su organización externa, la obra se compone de siete partes, que constan de un número desigual de capítulos cada una (hay 53 en total, cada uno con su título correspondiente). En lo que respecta a su organización interna, podemos dividirla en tres etapas fundamentales: las dos fases de la vida de Andrés Hurtado, que siguen el mismo proceso y acaban en fracaso y la unión entre ambas (charla con Iturrioz): A) La primera etapa: periodo de formación que se compone de las tres primeras partes del libro: La vida de un estudiante en Madrid (once capítulos), Las Carnarias (nueve capítulos) y Tristezas y dolores (cinco capítulos). En La vida de un estudiante en Madrid Baroja analiza la relación desdichada de Hurtado con su familia, sus amistades, su decisión de estudiar medicina y la decepción que le producen los estudios. Andrés Hurtado se convierte en un joven solitario e irritable ante la crueldad y la estupidez humanas. Su práctica como médico en el hospital San Juan de Dios confirma sus peores miedos; el sufrimiento humano no tiene remedio y los médicos son unos desalmados. Todo esto le convence más de la filosofía pesimista de Schopenhauer: el ser inteligente, el darse cuenta de las cosas, aumenta el dolor propio. En Las Carnarias entra en contacto con la miseria y la sordidez del Madrid finisecular. Entre los personajes hay chulos, mendigos, bohemios, ladrones, prostitutas, prestamistas… sin embargo, conoce a Lulú, una muchacha con nobleza e independencia. Después de ver ese mundo opina que “la vida es una lucha constante, una cacería cruel en que nos vamos devorando los unos a los otros” (Homo homini lupus, de Plauto/Hobbes); al individuo solo le preocupa su bienestar y los únicos fines que lo estimulan son los egoístas. Su tío Iturrioz le planteará las dos opciones vitales que se le presentan: la “ataraxia” o contemplación indiferente e indolora de la realidad y la acción destinada a cambiar las cosas, pero reducida a un pequeño círculo. En Tristezas y dolores Andrés Hurtado experimenta el sufrimiento en sus propias carnes: Luisito, su hermano pequeño cae enfermo. Sospechando que puede ser tuberculosis se lo lleva a un pueblo próximo a Valencia. Aunque se recupera casi por completo, Andrés Hurtado insiste, frente a la oposición familiar en que residan allí por más tiempo. El padre, contrariando sus indicaciones se lo lleva a Valencia. Empieza a preparar el doctorado y consigue un empleo en un pueblo de Burgos. Permanece incomunicado hasta el momento que recibe una carta familiar, anunciándole la muerte de Luisito. Esta pérdida perturba su paz interior y le lleva al escepticismo ante la ciencia y a las más negras ideas ante la vida. A los momentos de tranquilidad le sigue siempre la tragedia. B) Segunda etapa: paréntesis filosófico que sirve de enlace entre las otras dos partes. Corresponde a la cuarta parte del libro: Inquisiciones (cinco capítulos) y en ella se exponen las teorías de diversos filósofos durante las conversaciones entre Andrés Hurtado y su tío Iturrioz (que representa al Baroja maduro y escéptico). La muerte de su hermano despierta en Hurtado una vez más la conciencia del dolor, ahora su preocupación principal es la de encontrar una plan filosófico que le explique el mundo y la vida. Habla con Iturrioz sobre esto y le dice que ha encontrado ese plan en la filosofía de Schopenhauer. Andrés Hurtado considera que la ciencia es la única esperanza del hombre y que sirve para transformar la realidad e Iturrioz es pesimista: el pensamiento científico no puede construir un mundo mejor debido al egoísmo del hombre, que es lo que hace a la sociedad ser como es. El protagonista, tras esta conversación, se inclina por la “ataraxia” (abstención y contemplación indiferente de todo). C) Tercera etapa: que lo llevará a la destrucción final y formada por las tres últimas partes del libro: La experiencia en el pueblo (diez capítulos), La experiencia en Madrid (nueve capítulos) y La experiencia del hijo (cuatro capítulos). En La experiencia en el pueblo, Andrés Hurtado se traslada como médico titular a Alcolea del Campo, microcosmos de la España rural de la época: el caciquismo campa a sus anchas, el orgullo y la vanidad son sus características, la crueldad es el comportamiento más habitual, la envidia impide la realización de un trabajo libre y eficaz... . En Alcolea se refuerza su pesimismo y ve cómo su odio crece hasta tal punto que decide apartarse de todo y practica la segunda vía propuesta por su tío: la “ataraxia”. Ya no experimenta cólera, se siente divinizado y pierde su espíritu agresivo. Prácticamente todo le es indiferente. Hurtado permite que un impulso sexual perturbe su “ataraxia” y paz interior y mantiene una relación con una mujer. Precisamente dice Schopenhauer que los impulsos sexuales son una de las cosas que pueden acabar con ese estado de serenidad y paz interior. En La experiencia en Madrid, a su regreso a la capital, se entera de que España se encuentra en guerra por las colonias en América y Filipinas (denuncia la indiferencia del pueblo ante la derrota). Encuentra trabajo como médico de higiene, aunque no le produce ninguna satisfacción pues trabaja con todo tipo de personajes marginales, prostitutas, vagabundos... por los que también siente desprecio al igual que por las clases altas. Poco después, Aracil le proporciona un puesto en una sociedad de ayuda a los pobres. A pesar de que era un trabajo que no le indignaba, se le hace pesado. Al final de esta parte, Andrés confiesa su amor por Lulú. En La experiencia del hijo, se casa con Lulú y encuentra un periodo de tranquilidad, aunque desconfía de su propia situación de satisfacción personal. Más adelante, deciden tener un hijo, aunque Andrés Hurtado recela de esta idea llevado por su pesimismo cada vez más acuciante. Cuanto más se aproxima el momento del parto, más angustiado se siente. Finalmente, todo se derrumba para él con la tragedia del hijo muerto y el fallecimiento de Lulú. Sin fuerzas ya para vivir una existencia insoportable para él, en un callejón sin salida por haber perdido toda esperanza en la vida y en la ciencia, Hurtado se suicida.

5.ESPACIO Y TIEMPO

 Los espacios que aparecen en la novela son de dos clases: real (Madrid: el hospital de San Juan de Dios, la Biblioteca Nacional, el Retiro, el Jardín Botánico...; Burgos y Valencia); y otro de base real (Alcolea del Campo), que no existe en la realidad pero podría tratarse de cualquier municipio de Ciudad Real limítrofe con Andalucía. Se combinan los espacios abiertos y cerrados dependiendo de la intención de Baroja. Gran importancia tienen los ambientes y su impresionismo descriptivo, que atiende al efecto que el paisaje causa en el ánimo de los personajes. Andrés Hurtado se mueve en una sociedad inmersa en las más diversas miserias y lacras sociales pero la realidad española se estructura más marcadamente en la contraposición campo−ciudad. El tiempo externo coincide con la época en que vivió Baroja, es decir, finales del siglo XIX y principios del siglo XX; el tiempo interno, por su parte, sigue casi siempre un orden cronológico y lineal: desde el comienzo de la carrera de Andrés hasta su suicidio; aunque hay rupturas temporales cuando el protagonista recuerda su infancia (analepsis) y el tiempo narrativo se detiene en las conversaciones entre Hurtado y su tío Iturrioz.

6.LENGUA Y ESTILO

 El narrador de la obra es omnisciente subjetivo en la mayor parte de las ocasiones. En cuanto a la técnica barojiana, en la línea perseguida por la Generación del 98, destaca por su escaso interés por lo estético y su preferencia por la naturalidad y la espontaneidad. Usa con austeridad los recursos, su prosa es clara, sencilla, antirretórica y directa, con abundancia de frases cortas y muy expresivas (más cercana al lenguaje hablado que al escrito). Además, repite estructuras sintácticas y su léxico es más bien limitado y sencillo, hasta el punto de que comete alguna incorrección, como el pleonasmo del pronombre personal de tercera persona: “ninguno de los dos le tomaba en serio a Lamela”. Una peculiaridad estilística importante de la narrativa barojiana es el distanciamiento irónico y el humor sarcástico del novelista con respecto a sus personajes, a través de un lenguaje frío y analítico. Pero Baroja alterna ese objetivismo con estallidos subjetivos y apasionados comentarios valorativos. En la descripción de personajes tiende a la valoración ética, a menudo usando la “técnica del improperio”, acumulando adjetivos y expresiones de rechazo, desdén y pesimismo. En la descripción de paisajes, presenta el paisaje en continuo cambio (en relación con el paso del tiempo) y el efecto que el paisaje o los ambientes causan en el ánimo del personaje. Asimismo, aparece mucho el estilo directo (diálogo), aunque también nos encontramos con el estilo indirecto (“Hurtado le contaba lo que hacía, le hablaba de la clase de disección…”) y el estilo indirecto libre (voz del personaje) (“A pesar de su caridad y de sus buenas obras, este hermano Juan era para Andrés repulsivo; le producía una impresión desagradable… Había en él algo anormal. ¡Es tan lógico, tan natural en el hombre huir del dolor, de la enfermedad, de la tristeza!”). No hay monólogo interior ni monólogo en toda la obra. Baroja no deja en ningún momento solo a su protagonista.

 7.PERSONAJES

 El árbol de la ciencia es una novela de personaje en la que Andrés Hurtado da unidad al relato, hilvanando multitud de elementos: personajes, ambientes y lugares. Entre los personajes principales, que se van definiendo poco a poco (por su comportamiento, por sus reflexiones, por contraste con otros personajes, por sus diálogos...) y van evolucionando y adquiriendo profundidad, hasta convertirse en personajes redondos, tenemos a: Andrés Hurtado: protagonista de la obra. Joven inquieto, republicano, apático, solitario y ávido de aprender cualquier cosa, sobre todo medicina (su carrera). Este ímpetu de aprendizaje le llevaba a plantearse cuestiones filosóficas existenciales, que discutía con su tío Iturrioz. Estas inquietudes vitales terminan con su muerte. El fallecimiento de su esposa poco después de dar a luz un niño que nace muerto le sumen en una profunda depresión que no puede aguantar y termina suicidándose. Doctor Iturrioz: tío de Hurtado. Con él discute todo lo cuestionable que se le pasa por la cabeza. Es él quien, junto a otro médico, le ve en su lecho de muerte después de que Andrés se haya suicidado. Se inspira en un tío-primo del novelista llamado Justo Goñi y representa al Baroja maduro. Lulú: una de las Minglanillas, al principio es alguien poco significativo para Andrés Hurtado pero poco a poco se va dando cuenta de que es la mujer a quien ama, tal es así que Lulú termina representando para él el culmen de mujer inteligente y bella. Llegó a amarla hasta el punto de no soportar su muerte. En lo que respecta a los personajes secundarios, usados para pasar revista a las distintas clases y ambientes sociales y que aportan cada uno un rasgo a la caracterización del ser humano, destacan: Julio Aracil: cínico, vividor sin escrúpulos, compañero de Hurtado desde antes de la carrera y más tarde de trabajo. Aunque su forma de vida no concordaba con los ideales de Hurtado, eran buenos amigos. Representa una versión degradada del “superhombre” de Nietzsche. Montaner: compañero de carrera de Aracil y de Hurtado, con este ultimo mantenía discusiones de todo tipo. Era derechista, aristócrata, monárquico y creía en las clases sociales. Paradójicamente acabó siendo pobre y pidiendo un puesto de trabajo a Aracil. Tanto Aracil como Montaner, representan dos compañeros verdaderos de Baroja, Carlos Venero y Pedro Riu Davets. Antonio Lamela: aparece también en otras novelas de Baroja. Como Julio Aracil y Montaner, fue un conocido de Baroja en sus años de estudiante. En él plasma su ideología, su pesimismo, sus inquietudes filosóficas sobre la existencia del ser humano y también sus convicciones políticas. Margarita: la hermana real de Baroja (Carmen) se convierte en este personaje. Mujer resignada a los valores sociales de la época y acostumbrada a vivir en una familia de derechas. Don Pedro Hurtado: padre del protagonista, totalmente contrario a las ideas de este, de costumbres e ideas derechistas, despótico, arbitrario y que demostraba muy poco afecto por su hijo. Dorotea: representa para Andrés Hurtado el amor carnal, toda la lujuria desenfrenada de una pasional explosión de amor por una noche. Doña Leonarda: madre de Lulú, volcada a la religión y a los valores tradicionales que la sociedad había impuesto anteriormente. Hay otros personajes que ayudan a caracterizar algún ambiente donde se sitúa la acción. Por ejemplo, los profesores y estudiantes de la Universidad, los habitantes de Alcolea del Campo, los vecinos de Lulú, los pacientes del Doctor Sánchez... . La mayoría de los personajes están descritos de forma despectiva, por un rasgo llamativo que sirve a Baroja para criticar algún aspecto de la realidad, y en apenas tres líneas; lo que confiere más individualidad a Andrés Hurtado que es el único que se rebela frente a la mísera sociedad moral que le ha tocado vivir. No podemos olvidar la importancia que tiene tanto Alcolea del Campo, como reflejo del atraso que Baroja denuncia, como Madrid, donde de nuevo muestra la más absoluta miseria, con la que se codea la despreocupación de los “señoritos juerguistas”. Ambas ciudades actúan como personajes colectivos en la obra.



domingo, 16 de octubre de 2016

EXPOSICIÓN "La diglosia". Resolución tema y estructura




Un aspecto muy importante de la diglosia son los diferentes modelos de adquisición del lenguaje asociados a las variedades Alta [A] y Baja [B]. B se usa para hablar a los niños y estos lo usa entre ellos, así que B se aprende de un modo normal, inconsciente. A es siempre una lengua añadida que se aprende normalmente en la escuela mediante una enseñanza formal, después de haber adquirido de una manera sólida B. Este modelo de adquisición tiene normalmente dos efectos. El primero es que puede que los niños que abandonan la escuela en los primeros cursos, un fenómeno nada raro en muchas partes del mundo, nunca aprendan A. El segundo es que, aquellos que sí aprenden A, casi nunca llegan a dominarla tanto como dominan B. Eso se debe a que B se usa regularmente en la comunicación diaria, mientras que A se aprende a base de memorizar reglas gramaticales, como se aprenden las lenguas extranjeras en la escuela. La mayoría de las personas con cierta educación de comunidades con diglosia pueden recitar las reglas de la gramática de A, pero no las reglas de B. Por otro lado, ellos mismos inconscientemente aplican las reglas de B en el habla normal con total perfección, mientras que la habilidad gramatical al usar A es limitada.

Ralph Fasold: La sociolingüística de la sociedad



TEMA Y ESTRUCTURA

La idea principal que recorre el texto de F. Fasold de una manera clara y objetiva con el discurso propio de la exposición,  a un lector que requiere de una especialización en la materia, es la variedad de patrones en la adquisición de las variedades lingüísticas alta y baja que coexisten en las comunidades diglósicas. El tema principal se ejemplifica con algunas de estas modalidades que conforman las ideas secundarias del texto que paso a comentar en la estructura.



Estos contenidos se estructuran en el texto en dos partes. En la primera parte se describe el modelo de adquisición de las variedades lingüísticas que coexisten en contextos diglósicos. Así, la variedad baja, aquella empleada en los contextos familiar y coloquial, es adquirida por el niño como su lengua materna. La variedad alta, asociada a los contextos formales e institucionales, se adquiere mediante el aprendizaje en la escuela, al igual que una lengua extranjera, una vez que ya se ha adquirido la variedad baja. En la segunda parte, que comienza con “Este modelo de adquisición tiene  normalmente dos efectos…”,  se analizan las consecuencias provocadas por el patrón descrito en la primera parte. En primer lugar, las personas que no completen su formación no adquirirán correctamente la variedad alta; en segundo lugar, la destreza que el hablante tiene en el uso de la variedad alta es siempre menos que el que muestra respecto a la variedad baja.

En esta segunda parte, estos efectos se presentan de una forma ordenada introducidos por los ordenadores discursivos “primero, segundo, por otro lado”.


Podemos afirmar que se trata de una estructura deductiva ya que se parte de una idea más general y conforme avanza el texto se proporcionan más detalles que confirman la idea principal presentada a comienzo del texto “Un aspecto muy importante de la diglosia son los diferentes modelos de adquisición del lenguaje asociados a la variedades Alta [A] y Baja [B].”

____________________________________________________________

Estos textos vienen a ejemplificar el popular dicho de "Tres pájaros de un tiro". Los "pájaros", en este caso, son los saberes; los "tiros" las destrezas para adelantar contenidos del temario.


LOS TEXTOS ARGUMENTATIVOS




I. INTRODUCCIÓN

Argumentar es defender una idea o una tesis mediante unos argumentos, esta es la principal característica de los textos argumentativos. En ellos un emisor pretende defender una opinión o persuadir al receptor mediante pruebas o razonamientos, y para ello despliega una estrategia basada en mecanismos argumentativos. Estos argumentos pueden ser de dos tipos:

- Argumentos lógicos: normas o leyes
- Argumentos dialécticos: recursos lingüísticos.

II. ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN EN LOS TEXTOS ARGUMENTATIVOS

    • LA INTENCIÓN COMUNICATIVA. En la intención comunicativa del emisor se dan dos funciones fundamentalmente:

      • LA FUNCIÓN REFERENCIAL: se transmite información.
      • LA FUNCIÓN APELATIVA: se pretende persuadir y convencer al receptor.

o EL EMISOR. La actitud del que  construye el texto argumentativo es SUBJETIVA ya que transmite una opinión personal. Pero esta subjetividad trata de mostrarla con la mayor objetividad en el afán de convencer al oyente.
  
    • EL RECEPTOR. Puede ser individual o colectivo. El receptor al que va dirigida la argumentación está muy presente en el emisor a la hora de producir el texto para que sea eficaz su finalidad persuasiva. Así se tienen en cuenta su edad, el nivel cultural, social…

    • LA SITUACIÓN COMUNICATIVA O COTEXTO. Los entornos en los que se emiten textos argumentativos son muy variados. Se utilizan argumentos en la vida familiar, profesional, en los medios de comunicación, la publicidad, etc. De forma general se pueden establecer dos tipos frecuentes de situaciones.

      • TEXTOS BILATERALES. El destinatario está presente y puede responder. Ej: debates, mesas redondas, tertulias, conversaciones informales. Estos textos son abiertos porque están sujetos a cambios constantes según las intervenciones de los interlocutores.

      • TEXTOS UNILATERALES. Están dirigidos a un receptor que no puede responder ni intervenir. Ej: textos periodísticos, anuncios publicitarios, mítines, discursos públicos, ensayos, etc. Son textos cerrados, es decir, planificados y construidos de forma mucho más elaborada.

 III. ESTRUCTURA DE LOS TEXTOS ARGUMENTATIVOS. 

La ordenación de las ideas es fundamental para alcanzar el objetivo del emisor.
En un texto argumentativo se distinguen dos partes bien diferenciadas:

-   LA TESIS, es la idea que defiende el autor sobre el tema tratado.

-   LOS ARGUMENTOS que se desarrollan en el cuerpo argumentativo del texto y constituyen la argumentación propiamente dicha, es decir, el conjunto de razones utilizadas para defender o rechazar una tesis. El tipo de argumentos es muy variado:

o ARGUMENTOS DE AUTORIDAD. Se cita la idea de una autoridad intelectual que ha profundizado ya en la tesis.

o  EJEMPLOS. Que sirven para apoyar la tesis.

o  CONTRAARGUMENTOS. Que invalidan la tesis.

o  AD BACULUM. Sustentados en una posición de poder.

o  AD IUDICIUN. Atienden al sentido común.

o AD POPULUM. Atienden a la costumbre popular.

La estructura de los textos argumentativos depende de dos factores:
-   La ubicación de la tesis en el discurso.
-   La distribución de los argumentos.

Dependiendo de estos factores, la estructura puede ser:

-  EXPLICATIVA O DEDUCTIVA: se presenta primero la TESIS y luego los ARGUMENTOS.

- CONCLUSIVA O INDUCTIVA: Se parte de los razonamientos y argumentos que conducen a la tesis que aparece al final del discurso.

-  DE DOBLE ENCUADRAMIENTO: La tesis abre y cierra el texto y los argumentos aparecen entre estas dos partes.



IV. CARACTERÍSTICAS DEL LENGUAJE UTILIZADO EN LA ARGUMENTACIÓN.

Como la finalidad de estos textos es la de influir de manera eficaz sobre el destinatario, es muy importante que el discurso esté muy bien construido. El discurso tiene que ser coherente, claro y con capacidad para influenciar.

-  LA COHERENCIA es fundamental, por lo que tienen que estar bien distribuida la tesis y los argumentos. Los párrafos tienen que estar bien organizados para ello hay que recurrir a los
-  Mecanismos de COHESIÓN, que relacionan las partes del texto. Toman especial importancia los conectores supraoracionales para explicar las relaciones lógicas entre las distintas partes:

          o Conectores de adición:  aún, encima, igualmente, del mismo modo….

          o Conectores de oposición: sin embargo, no obstante, salvo, aún así…

          o Ordenadores del discurso: para empezar, en primer lugar, para finalizar, por otra parte…

          o Conectores de causalidad: pues, porque, por tanto, entonces, en consecuencia…

          o Reformuladores: es decir, en otras palabras, quiero decir, o sea …

- En cuanto al léxico, es frecuente el uso de TECNICISMOS según el carácter del texto y el tema sobre el que verse.

-  La modalidad oracional más recurrente es la ENUNCIATIVA, pero también la exclamativa, interrogativa, o dubitativas para acentuar la opinión personal.

-  La sintaxis suele ser compleja ya que predomina la subordinación.


-  Uso de figuras retóricas como las comparaciones, metáforas, paralelismos, interrogaciones retóricas…

miércoles, 12 de octubre de 2016

LAS ORACIONES SUBORDINAS SUSTANTIVAS

I. DEFINICIÓN  Y CARACTERÍSTICAS: Son aquellas que realizan en la oración la misma función que podría desempeñar un sustantivo.

- Son oraciones complejas porque se subordinan a un elemento de la oración del sujeto o del predicado.  Ej. El autor dijo que su novela saldría en primavera. “Que su novela saldría en primavera” es un complemento del núcleo verbal “dijo”.

- Igual que los sustantivos, las oraciones subordinadas sustantivas se pueden sustituir por pronombres demostrativos neutros (eso, esto, aquello), y cuando la función es de CD o atributo, también por el pronombre “lo”. Ej. No me dijiste que no estarías. = No me dijiste eso, No me lo dijiste.

- Los nexos que las introducen son: la conjunción QUE, la conjunción SI, y los pronombres y adverbios interrogativos y exclamativos QUÉ, QUIÉN, CUÁNDO, CÓMO…  Ej. Pregunta qué quiere. Pregunta si vienen. Es importante que vengan.

- También se construyen sin nexos:

      * Cuando el verbo de la subordinada va en infinitivo. Ej. Necesitamos saber la verdad

      * Al reproducir el estilo directo (lo dicho por alguien): Ej. Él lo reconoció: “Sí, fui yo”. 

       * Las oraciones subordinadas adjetivas sustantivadas. Ej. Me gustan las que no tienen miedo = Me gustan ellas. (El artículo “las” sustantiva a la oración adjetiva, que no lleva antecedente expreso y cumple la función propia de un sustantivo, en este caso sujeto).

- SUBORDINADA SUSTANTIVA DE SUJETO. Desempeñan la función de sujeto dentro de una oración compleja. El pronombre que las sustituye concuerda en número y persona con el verbo. Ej. ¿Os apetece que vayamos al cine? = ¿Os apetece eso?

II. FUNCIONES DE LAS SUBORDINADAS SUSTANTIVAS

- SUBORDINADA SUSTANTIVA DE COMPLEMENTO DIRECTO: funcionan como CD de una oración compleja. Se sustituyen por el pronombre neutro “lo”. Ej. Todo el mundo reconoce que el discurso fue muy bueno. = Todo el mundo lo reconoce.

- SUBORDINADA SUSTANTIVA DE COMPLEMENTO DE RÉGIMEN: funcionan como C. de Rég, del verbo de una oración compleja. Se pueden sustituir por un pronombre neutro. Ej. Pregúntale sobre qué va la conferencia. = Pregúntale eso. La preposición no forma parte de la oración subordinada, es el enlace y la subordinada el término.

- SUBORDINADAS SUSTANTIVA DE ATRIBUTO. Funcionan como atributo de un verbo copulativo. Ej, Eso es hacer bien las cosas.

- SUBORDINADAS SUSTANTIVAS COMPLEMENTO DEL SUSTANTIVOS. Complementan a un sustantivo dentro de una oración compleja, bien directamente (aposición) o precedidas por una preposición enlace (CN). Ej. Tengo ganas de comerme un bocadillo.  Le da importancia a cómo viste. No puedo creer eso, que hayas sido tú.


- SUSTANTIVAS COMPLEMENTO DEL ADJETIVO Y DEL ADVERBIO. Complementan a un adjetivo o a un adverbio de la oración compleja. Van precedidas de una preposición que actúa de enlace entre el adjetivo o el adverbio de la oración subordinada. No estoy seguro de si ha llovido. Nos quedamos cerca de conseguir una medalla.

ANÁLISIS

Me gusta vivir en Coria pero voy a Sevilla cada semana.

Conjunto oracional por coordinación copulativa adversativa formado por una oración compleja y una oración simple. Enunciativa.

Oración 1: Oración compleja por subordinación sustantiva de infinitivo “vivir en Coria” que funciona como sujeto del verbo de la oración principal “Me gusta”, donde “gusta” es el núcleo y el pronombre “me” un CD.

Nexo copulativo adversativo “pero”.

Oración 2: Oración simple, personal (sujeto omitido “yo”), predicado intransitivo núcleo “voy” acompañado de dos CC, uno de lugar “a Sevilla” y otro de tiempo “cada semana”.

HAZ LO MISMO CON:

Prefiero estudiar Matemáticas pero Lengua no me disgusta.

Todo depende de si tengo tiempo libre y de si estoy sin niños ese fin de semana.