jueves, 27 de octubre de 2016

EXPOSICIÓN-ARGUMENTACIÓN

Las modalidades textuales de la exposición y de la argumentación conviven muy a menudo en los llamados textos expositivo-argumentativos. Estos formatos híbridos son  muy comunes tanto en los géneros de opinión periodística como en los escritos ensayísticos.

Aúnan la documentación de la exposición y la subjetividad de la argumentación, aunque no debe perderse de vista que el objeto último de estos textos es la persuasión: a menudo su carácter expositivo no es más que otro recurso de la argumentación.
  
Una de las opciones de la propia Prueba de Acceso a la Universidad diseñada desde hace varios años en Andalucía se basa en un texto de estas características, por lo que tenemos que tenerlos muy en cuenta.

Seguimos determinando el tema y la organización de las ideas, en donde incluiremos la tesis y los argumentos del autor. Todos estos ejercicios no llevarán más adelante al comentario crítico completo. De momento, en el ejercicio de esta semana debéis desarrollar estos dos apartados sobre este texto de Fernando Savater.  

¿Qué son las humanidades?

¿Qué son las humanidades? Supongo que nadie sostiene en serio que estudiar matemáticas o física son tareas menos humanísticas, no digamos “menos humanas” que dedicarse al griego o a la filosofía […].

Según parece, las facultades que el humanismo pretende desarrollar son la capacidad crítica de análisis, la curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido de razonamiento lógico, la sensibilidad para apreciar las más altas realizaciones del espíritu humano, la visión del conjunto del panorama del saber, etcétera. Francamente, no conozco ningún argumento serio para probar que el estudio del latín y del griego favorecen más estas deseables cualidades que el de las matemáticas o la química. Pongo estos dos ejemplos a fin de hablar con total imparcialidad, porque siempre fui incompetente por igual en el estudio de estas cuatro disciplinas. Sin dudar del interés intrínseco de ninguno de tales saberes, ¿cómo establecer que es más enriquecedora humanamente la filología de las palabras que la ciencia experimental de las cosas? […]

Dudo que el interés estrictamente cultural del primer aprendizaje sea superior al del segundo y desde luego me indignaría ver menospreciar este por su condición más práctica o técnica. 


FERNANDO SAVATER: El valor de educar.

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