sábado, 3 de diciembre de 2016

TIMBRE DE RECREO: A LAS SIGLAS

Aunque parezcan no aptas para la lírica, al poeta de la Generación del 27, Dámaso Alonso, le inspiraron este poema que calificó de “incompleto”. Los poetas tienen esa cualidad viosionaria y Alonso ya vaticinaba que la invasión de estas palabras en mayúsculas tendría un largo recorrido. Se lo dedicó a su colega generacional Julio Salinas por llamar al siglo XX "Siglo de siglas". Hoy hubiera sido un poema kilométrico si el poeta hubiera dado asilo lírico a tantísimas siglas con las que convivimos  del campo tecnológico, económico, científico, cultural, deportivo…; siglas propias, internacionales, adaptadas, en fase de acronimia…; siglas para dar y regalar. 

Ni son nuevas ni son barbarismos, son términos que obedecen al principio de la economía lingüística de los hablantes en todas la lenguas y conocerlas denota alfabetismo lingüístico y funcional. Desde el a.C, el INRI, el RIP, el SPQR (alguien me preguntó qué significaban, así que aquí para todos), herencias de un imperio sacralizado; hasta las que hoy en día movilizan porque se tema se conviertan también en letras de culto…

Los nombres de las bandas de música y las orquestas también se reconocen por estos mecanismos de formación de palabras. Acrónimos como The Beatles;  siglas como Abba, AC/DC, U2; o compuestos como The Rolling Stones. Numerosos juegos de palabras se dan cita en estos nombres propios. 

Os dejo un vídeo con doble ejemplo de esto último: las siglas de YOLA (Youth Orchestra Los Angeles) y el nombre compuesto de Coldplay. Y el poema, claro, con siglas vigentes o que pasaron a ser historia, reales o inventadas, añoradas o pesarosas. 

LA INVASIÓN DE LAS SIGLAS (Dámaso Alonso)
(POEMILLA MUY INCOMPLETO)

A la memoria de Pedro Salinas,
a quien en 1948 oí por primera vez la troquelación
«Siglo de siglas».

USA, URSS.
USA, URSS, OAS, UNESCO:
ONU, ONU, ONU
TWA, BEA, K.L.M., BOAC
¡RENFE, RENFE, RENFE!
FULASA, CARASA, RULASA,
CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA;
FETASA, FITUSA, CARUSA,
¡RENFE, RENFE, RENFE!
¡SOS, SOS, SOS,
¡SOS, SOS, SOS!

Vosotros erais suaves formas:
INRI, de procedencia venerable,
S. P. Q. R., de nuestra nobleza heredada.
Vosotros nunca fuisteis invasión.

Hable
al ritmo de las viejas normas
mi corazón,
porque este gris ejército esquelético
siempre avanza
(PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA);
frenético
con férreos garfios (TRACA, TRUCA, TROCA)
me oprime,
me sofoca,
(siempre inventando, el maldito, para que yo rime:
ARAMA, URUMA, ALIME,
KINDO, KONDA, KUNDE).

Su gélida risa amarilla
brilla
sombría, inédita, marciana.
Quiero gritar y la palabra se me hunde
en la pesadilla
de la mañana.

Legión de monstruos que me agobia,
fríos andamiajes en tropel:
yo querría decir madre, amores, novia;
querría decir vino, pan, queso, miel.
¡Qué ansia de gritar
muero, amor, amar!

Y siempre avanza:
USA, URSS, OAS, UNESCO,
KAMPSA, KUMPSA, KIMPSA,
PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA…
¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!

Oh, Dios, dime,
¿hasta que yo cese,
de esta balumba
que me oprime,
no descansaré?

¡Oh dulce tumba:
una cruz y un RIP!


No hay comentarios:

Publicar un comentario