lunes, 24 de abril de 2017

FIGURAS ESTILÍSTICAS (por orden alfabético)

Alegoría: Es una metáfora continuada; cada elemento real (R) se corresponde con un elemento metafórico o imagen (I). El término real suele ser una idea abstracta y el imagen algo sensorial.
Pobre barquilla (= alma, vida) mía
entre peñascos (= dificultades) rota
sin velas (= ilusiones), desvelada (= indefensa),
y entre las olas (= sucesos de la vida, peligros), sola (Lope de Vega)

A una dama que se peinaba
En ondas de los mares no surcados,
navecilla de plata dividía,
una cándida mano la regía
con viento de suspiros y cuidados.(Villamediana)          

Aliteración: Repetición de un mismo sonido. Produce efecto estético sonoro. (Ver onomatopeya.)
En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba (Garcilaso de la Vega)
Anadiplosis: Ver concatenación.

Anáfora: Repetición de una o varias palabras al principio del verso u oración; sirve para poner de relieve ese elemento o para intensificar:
“¿Para quién edifiqué torres? ¿Para quién adquirí honras? ¿Para quién planté árboles? ¿Para quién fabriqué navíos?” ("La Celestina")

Animalización: Consiste en aplicar características propias de animales a otros seres u objetos. Produce a veces un efecto caracterizador y, otras veces, degradador: "nariz de loro".

Antítesis: Consiste en contraponer dos pensamientos, dos expresiones o dos palabras contrarias que así adquieren más relieve (ver Oxímoron):
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido (Pablo Neruda)

Apóstrofe: Exclamación dirigida con vehemencia a un ser real o imaginario:
"Oh muerte, muerte! ¡A cuántos privas de agradable compañía! ¡A cuántos desconsuela tu enojosa visitación!" ("La Celestina").

Asíndeton: Supresión de conjunciones para dar mayor agilidad a la expresión. Lo contrario es el polisíndeton.
Acude, corre, vuela,
traspasa la alta sierra, ocupa el llano,
no perdones la espuela,
no des paz a la mano,
menea fulminando el hierro insano (Fray Luis de León)

Calambur: Se produce cuando al unir de otro modo las mismas sílabas, aparece otra palabra con distinto significado:
“Oro parece, plata no es”.

Concatenación o anadiplosis: Repetición de una palabra al final de un verso (o frase) y al principio del siguiente para poner de relieve la continuidad de una idea. Intensifica el valor semántico y, a veces, ofrece gradación:
Todo pasa y todo queda
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar. (A. Machado)

Derivación: Combinación de palabras de la misma familia léxica. Produce intensificación semántica.
... y a solas su vida pasa
ni envidiado ni envidioso (Fray Luis de León)

Dilogía o equívoco (¿o silepsis?): Consiste en emplear una palabra de doble sentido en una misma frase (homófonos -honda / onda-; homógrafos -amo = dueño / amo = verbo amar-; parónimos). Crea pasajes ingeniosos y provoca comicidad. Dice Quevedo en el "Buscón":

“Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle” (largo = excesiva longitud y generoso).

Elipsis: Supresión de elementos de una frase, sin que se altere la comprensión. Agiliza la expresión, dándole brevedad y rapidez:
"Lo bueno, si breve, dos veces bueno” (Gracián).
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡yo no sé
qué te diera por un beso! (G. A. Bécquer)

Enumeración: Descripción rápida y breve. Da al texto movilidad y permite graduar el interés o la emoción:
Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos (San Juan de la Cruz)

Epanadiplosis: Repetición de una palabra al principio y al final del verso:
Verde que te quiero verde (García Lorca)

Epifonema: Exclamación o breve epílogo que resume lo que se acaba de exponer:
... Despertaba el día,
y, a su albor primero,
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterios,
de luz y tinieblas,
medité un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos! (G.A. Bécquer)

Epífora: Repetición de una o varias palabras al final de diversas frases o versos:
La niña, cuerpo garrido
morenica, cuerpo garrido

Etopeya: Descripción de las cualidades morales y espirituales de una persona (ver también Prosopografía y Retrato):
Segundo don Juan Tenorio,
alma fiera e insolente,
irreligioso y valiente,
altanero y reñidor... (Espronceda)

Exclamación: Frase que refleja el desahogo de los sentimientos del individuo. Suele ir entre signos exclamativos y refleja dolor, angustia, frenesí, nostalgia...
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde! (F. García Lorca)

Gradación: Es la presentación de diversas ideas con un progresión ascendente o descendente:
el viento mueve, esparce y desordena... (Garcilaso de la Vega)

Hipérbaton: Alteración del orden gramatical de la oración. Resalta la belleza, busca elegancia o destaca algún vocablo:
Del salón en el ángulo oscuro
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa"            (G. A. Bécquer)

Hipérbole: Exageración de rasgos en seres, acciones o cualidades. Produce efectos llamativos y satírico-burlescos:
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento" (Miguel Hernández)

Interrogación retórica: Pregunta realizada sin esperar respuesta, porque se conoce. Dota a la frase de tensión emotiva: dice Jorge Manrique en una de las "Coplas a la muerte de su padre":
¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados e vestidos,      
                 sus olores?

¿Qué se hicieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?"                                 

Ironía: Da a entender lo contrario de lo que se dice. Dice Quevedo en el "Buscón":
"Comieron una comida eterna, sin principio, ni fin".

Juego de palabras: Consiste en emplear dos veces una misma palabra para que contrasten los dos significados:
Con los tragos del que suelo
llamar yo néctar divino
y a quien otros llaman vino
porque nos vino del cielo  (Baltasar de Alcázar)

Metáfora: Es la identificación entre dos objetos, OBJETO REAL (R) y OBJETO IMAGEN (I) por la semejanza que existe entre sus significados, o porque entre ellos existe algún parecido. Hay varios tipos de metáforas:

1) Metáfora impura: Cuando aparecen los dos términos, REAL (R) e IMAGEN (I). Subtipos:
a) R = I: R (plano real) es I (plano imaginario o metafórico) :
Nuestras vidas son los ríos. (Jorge Manrique)
b) I = R: I (plano metafórico) es R (plano real) : "El vacío es luna".
c) R de I: R (plano real) de I (plano metafórico):
La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa (Rubén Darío)
d) I de R: I (plano metafórico) de R (plano real):
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano. (F. García Lorca)
e) Metáfora aposicional: R, I:
¡Y yo gozaba! El rocío,
nocturno llanto del cielo... (G. Gómez de Avellaneda)
f) Metáfora descriptiva: I, I, I, ... R: El plano real da lugar a sucesivos términos metafóricos:
Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro
beso del aura, onda de luz,
eso eres .          (G. A. Bécquer)
2) Metáfora pura: I en lugar de R: Cuando se omite el término real:
Su luna de pergamino (= pandero)
Preciosa tocando viene" . (F. García Lorca)

Metonimia: Consiste en designar una cosa con el nombre de otra, que está con ella en una de las relaciones siguientes:
ü     continente por contenido: "tomaron unas copas".
ü     lugar de procedencia o cosa que de allí procede: "tomaron un jerez".
ü     el todo con el nombre de una parte: "Mil almas" (parte) son mil personas (el todo formado por alma y cuerpo).
ü     el autor por la obra: "compré un Goya".
ü     objeto poseído por el poseedor: "el violín de la orquesta".

Onomatopeya: Repetición de uno o varios fonemas para sugerir un sonido de la naturaleza. (La "r" da idea de trueno, de redoble; la "l" de lo que fluye; la "ch" reproduce el cuchicheo...).
Un no sé qué que quedan balbuciendo (San Juan de la Cruz)

Oxímoron: Es un tipo de antítesis. La diferencia entre ambos está en que en la antítesis las palabras con significado contradictorio se encuentran en sintagmas distintos y en el oxímoron en el mismo sintagma.
"(El amor) es un fuego escondido, una agradable llaga, un sabroso veneno, una dulce amargura, una deleitable dolencia" ("La Celestina").

Paradoja: Unión de dos ideas, en apariencia contradictorias e irreconciliables.
Vivo sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero (Santa Teresa de Jesús)

Paralelismo: Repetición de las mismas estructuras sintáctico/semánticas con leves modifcaciones. Puede considerarse un tipo de repetición. Abunda en la lírica galaico-portuguesa y en el Romancero castellano; también lo encontramos en autores modernos.
Los suspiros son aire y van al aire,
las lágrimas son agua y van al mar (Bécquer)

-Ay, pobre Juana de cuerpo garrido,
ay, pobre Juana de cuerpo galano,
¿dónde le dejas al tu buen amigo?,
¿dónde le dejas al tu buen amado?
-Muerto le dejo a la orilla del río,
muerto le dejo a la orilla del vado. (Anónimo)

Paranomasia o Paronomasia: Semejanza fonética de palabras o grupos de palabras:
Vendado que me has vendido (Luis de Góngora)

Perífrasis: Rodeo expresivo que rehúye el término directo. Ofrece datos complementarios del objeto y embellece el estilo.
Las blancas hijas de las conchas bellas (= las perlas). (Góngora)
Doméstico del sol nuncio canoro (= el gallo). (Góngora)

Personificación (ver Prosopopeya)

Pleonasmo: Adición de términos innecesarios para la comprensión. Intensifica la expresión de lo que se quiere decir:
De los sus ojos tan fuertemente llorando ("Cantar de Mio Cid")

Políptoton o polípote: Consiste en usar la misma palabra pero con diferentes formas y accidentes gramaticales:
Donde dije digo digo Diego

Polisíndeton: Repetición de conjunciones no necesarias que dan un ritmo lento y ponen de relieve cada uno de los términos que encadenan. Es lo contrario del asíndeton.
Tú vuelas, y tú picas, y tú espantas,
y aprendes del cuidado y las mujeres
a malquistar el sueño con las mantas... (Francisco de Quevedo)

Prosopografía: Descripción física de una persona o animal (ver también Etopeya y Retrato):
"Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos" (Juan Ramón Jiménez)
"Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza..." (Cervantes)

Prosopopeya o personificación: Consiste en atribuir cualidades propias de los seres animados a los inanimados:
"Todo se goza en este huerto con tu venida" ("La Celestina")

Quiasmo: Figura que consiste en ordenar de forma cruzada los elementos que componen dos grupos de palabras:
En la Libia calor, hielo en Noruega (Lope de Vega)

Reduplicación: Repetición inmediata de una palabra o un grupo sintáctico. Aporta intensidad y efecto sonoro.
Dale que dale que dale
dale que dale al pandero (Villancico popular)

Retrato: Descripción de los rasgos físicos y morales de una persona (ver también Etopeya y Prosopografía):
"Era alto, delgado, erguido, llevaba la cabeza como nuestra Peña del Buitre su cresta, y había en sus ojos toda la hondura azul de nuestro lago. Se llevaba las miradas de todos, y, tras ellas, los corazones". (Miguel de Unamuno)

Retruécano: Repetición de varias palabras o una oración entera con inversión del orden de sus elementos:
"En este país no se lee porque no se escribe, o no se escribe porque no se lee" (Larra).

Símbolo: Figura que consiste en referirse a un objeto material que sugiere algo no perceptible físicamente (una idea, un sentimiento,...). Por ejemplo, en Lorca el caballo es símbolo de la muerte.

Símil: Pone en relación, mediante un "enlace", un objeto real y un objeto imagen, de cualidades análogas. Aporta calidad estética y mayor potencialidad de comprensión: "dientes como perlas".
"El sol brillaba entre las palmeras como un pan de fuego" (Gerardo Diego)

Sinécdoque: Designación de un objeto o un todo con el nombre de una de las partes (o una parte con el nombre del todo). Es un tipo particular de metonimia.
En el verde de los pinos
se iban abriendo las alas (alas = aves) (Juan Ramón Jiménez)

Sinestesia: Se basa en la mezcla confundida de sensaciones visuales, auditivas, táctiles:
Tiene verdes los ojos
y violeta la voz

Topografía: Descripción de un lugar o paisaje:
Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas,
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria... " (A. Machado)

Plano morfosintáctico: Debemos analizar las categorías gramaticales, tipos de oraciones que se utilizan... Comprobaremos si se encuentra un predominio claro del sintagma o frase nominal (sustantivos, adjetivos,...) o del verbal (verbos, adverbios). En el primer caso el estilo es nominal (texto descriptivo); en el segundo, verbal (texto narrativo).
El sustantivo: La presencia del sustantivo en un texto indica objetividad; su ausencia, rapidez. Si abundan los concretos, será indicio de un texto objetivo y real; los abstractos le dan un valor más irreal.
El diminutivo puede tener valor afectivo o despreciativo, además de indicar disminución real. El aumentativo, además de valor de aumento, puede indicar valor despectivo o irónico. Los despectivos indican expresividad.
El adjetivo: Es uno de los recursos más importantes para embellecer el lenguaje. Su presencia califica y subjetiviza al sustantivo al mismo tiempo que hace más lenta la acción.
Especial atención debemos poner en la colocación del adjetivo. La posposición es la norma; la anteposición da una valoración más subjetiva, estética y afectiva. Pero la posposición del adjetivo, cuando debería ir antepuesto, tiene también valor expresivo.
Corriente en la lengua literaria, y de gran alcance significativo, es la utilización de tres o cuatro adjetivos precediendo al sustantivo.
La falta de adjetivación da dinamismo.
El artículo: Su presencia en un texto da carácter concreto y objetivo, si es el determinado. El indeterminado tiene un sentido más indefinido.
La repetición de artículos en enumeraciones de sustantivos que podían carecer de él da lentitud y pone de relieve los sustantivos a los que acompañan.
El pronombre:
Personal: "yo enfático" repetido, segunda persona narrativa... Vicios: leísmo, laísmo, loísmo.
Interrogativos: interrogación directa, indirecta, retórica.
Indefinidos: valor de imprecisión, ponderativo.
Posesivos: indeterminación de la posesión, repetición innecesaria.
Demostrativos: analizar qué valor tienen: deíctico, enfático, despectivo (ese)...
El verbo: La presencia abundante del verbo en un texto indica predominio de la acción. El predominio de verbos de movimiento favorece el dinamismo.
Los cambios en los tiempos verbales aligeran el ritmo; la insistencia en alguno de ellos provoca monotonía.
Hay que tener en cuenta que el modo indicativo es el de la realidad y de la objetividad; el subjuntivo sirve para expresar la irrealidad, la subjetivización del texto.
Las perífrasis verbales dan lentitud.
El adverbio: Su presencia en un texto hace que este sea más rápido.
La interjección: Da afectividad, emotividad y expresividad al texto.
Oraciones: Las simples, yuxtapuestas y coordinadas producen un ritmo más rápido.

PLANO SEMÁNTICO
Léxico: En este apartado hay que tener presente el léxico que el autor utiliza y especialmente las connotaciones (significados subjetivos).
Del léxico utilizado podemos deducir el tono poético: ironía, alegría, etc.

También debemos precisar los campos semánticos y las palabras - clave, alrededor de las cuales se articula el tema.

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